JOSE ANTONIO's profileNo estaras solaPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
No estaras solaDietario público de hechos, venturas y desventuras... El rescateEL RESCATE
Desde la plaza de armas de un lugar cualquiera,te escribo una carta para que tú sepas lo que ya sabías, aunque no lo dijeras.
Espero que llegue a tus manos y, que no la devuelvas.
Que pagues el rescate que abajo te indico.
Yo tampoco me explico, por qué no acudí antes a ti.
Pero nadie puede salvarme, nadie sabe lo que sabes,y tampoco entregarían lo que vale mi rescate.
No hay dinero, ni castillos, ni avales, ni talonarios,no hay en este mundo, -aunque parezca absurdo-,ni en planetas por descubrir, lo que aquí te pido.
Y no te obligo a nada que no quieras.
Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden;te conocen, pero no llegan a ti.
Decidí por eso mismo, un mecanismo de defensa.
Y presa como está mi alma, con la calma suficiente,ser más fuerte, y enfrentarme cuanto antes a la verdad,sin dudar un segundo, lo asumo, sólo tú puedes pagar el rescate.
Devuélveme el amor que me arrebataste,o entrégaselo, lo mismo me da, al abajo firmante;pues no hay en este mundo, -aunque parezca absurdo-,ni en planetas por descubrir, lo que aquí te pido.
Y no te obligo a nada que no quieras.Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden;te conocen, pero no llegan a ti.
Y no te obligo a nada que no quieras.Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden;te conocen, pero no llegan a ti. SIEMPRE, "por hacerte sonreir..."POR HACERTE SONREIR
(Rompí una Pequeña Piedra Preciosa)
Hace tiempo prometí escribirte una canción, como siempre, mal y tarde, la tienes aqui sabes bien como soy, que no suelo mentir, siempre que lo hice fué por verte sonreir Llamamé, te quiero escuchar ya lo ves, no siempre me va bien al cantar me duele el corazón y enloquezco cada noche en cada actuación Fui yo quien dijo no, y ahora en la misma mesa se me enfria el café mientras dices que te va bien tranquila, ya no volveré a llamar, no me volveras a ver esta vez me marcho para no volver Y ahora cansado de mirar tu foto en la pared, cansado de creer que todavia estás, he vuelto a recordar las tardes del café, las noches locas que siempre acaban bien y me he puesto a gritar estrellando el whisky en la pared por verte sonreir he vuelto yo a perder Silencio
LO INDECIBLESABES CARIÑO CREO QUE...
Un día, él volvió junto a ella. Pasaron un rato agradable, hablaron, jugaron, bebieron, se besaron... Ella estaba radiante, mostraba su mejor aspecto, tan bella y segura, como siempre. Él, la miraba con pasión.
La pequeña ciudad los vigilaba con ansia, el tiempo (y el espacio) se paraba ante ellos, los oscuros edificios, el tráfico de los coches humeantes, los semáforos imparpadeantes, la gente desocupada que suele rodear una insignificante y anodina escena humana impregnada de una odiosa y nada interesante escena de afecto exagerado...
La rodeaba con su brazo mientras caminaba, le gustaba sentir con su mano el ritmo de sus caderas que le hacía imprimir un movimiento involuntario acomodado a su forma de andar. El compás. Era misterioso y agradable. Se sentía dependiente y dulcemente llevado. Ella le pasaba un brazo por el cuello, y mientras, jugueteaba con su pelo y acariciaba su cuello con la habilidad de la inocente que sabe de su poder para hacer despertar los mas excitantes deseos. Nada más allá de la realidad...
No hubo muchas palabras, y si las hubo, fueron obvias y carentes de importancia. Andaban y andaban hacia el final de su día, de otro día juntos. Parecía mentira, pero las entonces pequeñeces, que durante otro momento del día o de su vida, les habían ahogado en el vaso de agua de la vida, ahora eran eso, insignificantes ocurrencias nimias que no merecían un ápice de su atención. Una atención que en ese momento solo se centraba en una sensación borrosa con la única seguridad de que el uno estaba cerca del otro, con ella, con él.
Llegados al borde de la acera, él mira un segundo el viejo pavimento cementado y gastado. Levanta sus ojos y la admira. Ella se enfrenta y rodeando su cuello acaba acariciando su mejilla. "Aquella es mi casa, me esperan" - dice ella.
- Me tengo que ir, creo... -dice él escondiendo una leve sonrisa.
- Te llamo mañana.
- ¿Cuándo? -pregunta con voz gastada.
- Sobre las nueve...
Silencio
Un ángel pasa ante los dos.
Él no puede dejar de mirar sus pupilas. Ella calla.
Él coge su cintura acercándola a su cuerpo. Ella le rodea con sus brazos.
Sus labios se rozan, despacio, somero, primero... Más sentido y profundo después.
La mente se le enturbia, sus ojos se apagan, una fuerza poderosa surge de su pecho queriendo rebosar todo su ser.
La abraza muy fuerte. No quiere separarse de ella. Ese instante es su universo, su vida, todo su tiempo de consciencia.
La ama.
Se separan, ella le mira fijamente... Se siente segura.
Él abre su boca, e intenta expresar aquello que le brotaba del pecho y que inundó su cabeza mientras la besaba...
"Cariño,..."
Ella no le deja terminar, le da un pequeño beso sonriendo.
Él la vuelve a mirar, esforzándose, a punto de estallar...
"Sabes cariño, creo que..." -intenta continuar.
Ella sigue sonriendo...
"Me tengo que ir..." -sentencia el.
Ella le da otro pequeño beso en los labios, se despide con un "Hasta luego, te llamaré..." Y cruza la calle corriendo como una colegiala al salir de clase. Él se queda mirando, pensativo...
Cuando la pierde de vista, hecha a andar y mientras enciende el último cigarrillo sigue dándole vueltas a eso que ha escuchado tantas veces y se pregunta cada día...
"¿Qué significa QUERER?"
Por mi mismo y por todos aquellos/as
Siempre esperando...ODA A LA ESPERANZA Crepúsculo marino, (Pablo Neruda) |
|
||||
|
|
|||||
|
|