JOSE ANTONIO's profileNo estaras solaPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
LO INDECIBLESABES CARIÑO CREO QUE...
Un día, él volvió junto a ella. Pasaron un rato agradable, hablaron, jugaron, bebieron, se besaron... Ella estaba radiante, mostraba su mejor aspecto, tan bella y segura, como siempre. Él, la miraba con pasión.
La pequeña ciudad los vigilaba con ansia, el tiempo (y el espacio) se paraba ante ellos, los oscuros edificios, el tráfico de los coches humeantes, los semáforos imparpadeantes, la gente desocupada que suele rodear una insignificante y anodina escena humana impregnada de una odiosa y nada interesante escena de afecto exagerado...
La rodeaba con su brazo mientras caminaba, le gustaba sentir con su mano el ritmo de sus caderas que le hacía imprimir un movimiento involuntario acomodado a su forma de andar. El compás. Era misterioso y agradable. Se sentía dependiente y dulcemente llevado. Ella le pasaba un brazo por el cuello, y mientras, jugueteaba con su pelo y acariciaba su cuello con la habilidad de la inocente que sabe de su poder para hacer despertar los mas excitantes deseos. Nada más allá de la realidad...
No hubo muchas palabras, y si las hubo, fueron obvias y carentes de importancia. Andaban y andaban hacia el final de su día, de otro día juntos. Parecía mentira, pero las entonces pequeñeces, que durante otro momento del día o de su vida, les habían ahogado en el vaso de agua de la vida, ahora eran eso, insignificantes ocurrencias nimias que no merecían un ápice de su atención. Una atención que en ese momento solo se centraba en una sensación borrosa con la única seguridad de que el uno estaba cerca del otro, con ella, con él.
Llegados al borde de la acera, él mira un segundo el viejo pavimento cementado y gastado. Levanta sus ojos y la admira. Ella se enfrenta y rodeando su cuello acaba acariciando su mejilla. "Aquella es mi casa, me esperan" - dice ella.
- Me tengo que ir, creo... -dice él escondiendo una leve sonrisa.
- Te llamo mañana.
- ¿Cuándo? -pregunta con voz gastada.
- Sobre las nueve...
Silencio
Un ángel pasa ante los dos.
Él no puede dejar de mirar sus pupilas. Ella calla.
Él coge su cintura acercándola a su cuerpo. Ella le rodea con sus brazos.
Sus labios se rozan, despacio, somero, primero... Más sentido y profundo después.
La mente se le enturbia, sus ojos se apagan, una fuerza poderosa surge de su pecho queriendo rebosar todo su ser.
La abraza muy fuerte. No quiere separarse de ella. Ese instante es su universo, su vida, todo su tiempo de consciencia.
La ama.
Se separan, ella le mira fijamente... Se siente segura.
Él abre su boca, e intenta expresar aquello que le brotaba del pecho y que inundó su cabeza mientras la besaba...
"Cariño,..."
Ella no le deja terminar, le da un pequeño beso sonriendo.
Él la vuelve a mirar, esforzándose, a punto de estallar...
"Sabes cariño, creo que..." -intenta continuar.
Ella sigue sonriendo...
"Me tengo que ir..." -sentencia el.
Ella le da otro pequeño beso en los labios, se despide con un "Hasta luego, te llamaré..." Y cruza la calle corriendo como una colegiala al salir de clase. Él se queda mirando, pensativo...
Cuando la pierde de vista, hecha a andar y mientras enciende el último cigarrillo sigue dándole vueltas a eso que ha escuchado tantas veces y se pregunta cada día...
"¿Qué significa QUERER?"
Por mi mismo y por todos aquellos/as
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